Caracoles y Babosas. Conociendo al enemigo

Babosas y caracoles.

No pensar en los caracoles y babosas tiene sus consecuencias…Con mucha ilusión sembraste unas lechugas, germinaron bien y ya las tienes preparadas para el  trasplante, con mucho sudor laboreaste el terreno, abonaste, colocaste el riego bufff…trabajaste un montón y de la noche a la mañana ¿que pasó? ¿donde están tus lechugas? es que no queda ni rastro, apenas unos vestigios, y miento…, realmente ¡si hay rastro! y es ¡viscoso y brillante!

Hummmmm, ¡ya lo tengo!, un  gasterópodo hambriento, babosa o caracol. Ambos, son muy eficaces a la hora de comerse nuestras plantas y son un verdadero problema para las huertas por su tremenda voracidad. No solo se comen las plantas herbáceas de nuestros cultivos hortícolas, también pueden causar graves daños en vides, naranjos y otros frutales, así que lo primero, para combatir al enemigo es conocerlo bien, cuanta más información tengas de ellos mejor.

Las babosas y caracoles terrestres que amenazan nuestras huertas, pertenecen a un grupo de invertebrados llamados Gasterópodos, que de los moluscos, es la clase con mayor número de especies. Dentro de los gasterópodos, además de las babosas y caracoles, también se incluyen lapas y nudibranquios (unos bichos que viven en el fondo del mar, sin concha ni opérculo, de colores a veces muy vivos, que respiran por branquias y muy tóxicos). Una buena parte de ellos tienen concha, que además tiene forma de espiral, otros, la han perdido en el transcurso de la evolución a lo largo de miles de años.

Normalmente, se puede apreciar una cabeza diferenciada del resto del cuerpo, con ojos y tentáculos y el cuerpo y la cabeza se pueden meter dentro de la concha para protegerse de los predadores o de una climatología adversa  en el caso de los caracoles, que entran en letargo si las temperaturas o la escasa humedad no los favorece.

Las rádulas

Por norma general, los moluscos tienen una boca con una estructura similar a una lengua que recibe el nombre de rádulas y que varía mucho dentro de las diferentes especies. Así, las lapas la tienen con unos dentículos muy duros, que les permiten arrancar las algas de las rocas; en otra especie como la Scisurella sp. tiene una apariencia plumosa, mucho más delicada, que le permite recoger los materiales orgánicos que encuentra sobre la arena e incluso en algunas otras especies carnívoras, las rádulas, toman la forma como de un diente muy afilado capaz de inyectar veneno en sus víctimas. Ya veis que entre la parentela de los caracoles y babosas hay bastantes variantes.

La concha

Durante mucho tiempo, fue uno de los caracteres más estudiados para la identificación de especies aunque en la actualidad, se observan más las estructuras internas, que han mostrado ser muy diferentes con conchas incluso muy parecidas y que son cruciales para la diferenciación de especies.

La concha siempre es helicoidal, como un tubo cónico que se enrolla en espiral, debido a que el cuerpo del caracol va aportando materiales a los labios internos y externos de la concha a un ritmo diferente.

La agitada vida del caracol

Vamos a empezar por el principio, el huevo. Los huevos de caracol se depositan en la tierra, en huecos donde quedan protegidos del frío del invierno. Así, pasan la época invernal hasta que la subida de las temperaturas hace que nazcan los pequeños caracolillos. Ya desde sus primeros momentos tienen concha, aunque muy delgadita, por lo que se comen la parte exterior del huevo que es rica en carbonato de calcio y empiezan a alimentarse rápidamente para fortalecer su concha.

Para facilitar su desplazamiento, emiten una especie de baba que disminuye el rozamiento con la superficie por la que se desplazan y evita dañar su carnoso cuerpo. También le sirve para protegerse del ataque de hongos y bacterias, así como de algunos insectos muy molestos como las hormigas. Gracias a este líquido viscoso, pueden subir incluso por paredes verticales y además le sirve, como regulador térmico y para evitar la deshidratación

Los caracoles, son sordos por lo que utilizan el tacto para relacionarse entre ellos y el olfato para encontrar la comida. Este buen olfato lo vamos a aprovechar para combatirlos, tal y como veréis más adelante.

Son mucho más activos por la noche y a primeras horas de la mañana y también se pueden ver por el día en jornadas lluviosas y con poca luz.

La vida sexual del caracol es de lo más variada, no vas a diferenciar  si son machos o hembras, ya que cada individuo, tiene su parte masculina y su parte femenina. ¿Esto que quiere decir? pues que son hermafroditas, son capaces de producir, tanto espermatozoides como óvulos y disponen de órganos reproductores, tanto masculinos como femeninos. Solo hay un “fallo”, pues que no se pueden autofecundar, van a necesitar a un compañer@ para inseminarse uno al otro.

La cópula se realiza en épocas con tiempo húmedo y no muy frío y puede durar ¡¡ hasta siete horas !!, normalmente en primavera y en otoño. Los huevos fecundados, los colocarán en la tierra a cierta profundidad para evitar que se sequen y…vuelta a empezar.

Las babosas son muy parecidas a los caracoles en cuanto a reproducción, manera de desplazarse y estructuras orgánicas, existiendo también un montón de especies que pueden ser muy dañinas para nuestra huerta. Si las condiciones de humedad y temperaturas son adecuadas, podrás ver, que tanto unos como otros se lanzarán hambrientos hacia tus lechugas.

Las babosas, pueden poner hasta 400 huevos por individuo , por lo que disponen de una gran capacidad de convertirse en una temible plaga, si las condiciones ambientales son favorables. Los limacos, se hunden en el suelo para hacer la puesta, que la realiza en grupos de 20 a 70 huevos esféricos, transparentes, de 2mm de diámetro. . En dos o tres semanas estos huevos ya se convierten en una pequeña babosa dispuesta a comerse el mundo, y en dos o tres meses, ya se buscan su pareja para reproducirse.  Los huevos que se ponen en el otoño, si viene pronto el frío, hibernarán, al igual que las babosas jóvenes, que se enterrarán bien profundos para aislarse de las inclemencias del invierno. Una diferencia de las babosas con los caracoles es que éstas además de alimentarse de vegetales, también lo pueden hacer de restos de animales en descomposición.

Cuanto más tarde en llegar el invierno, y más húmedo sea el tiempo, mayores serán los daños. Unas buenas heladas tempranas en el otoño, harán diezmar la población de limacos e inducirán a la invernada  un mayor número de individuos, limitando su acción sobre nuestros cultivos.

Cuantos años vive un caracol o una babosa

Los años que pueden llegar a vivir depende de la especie y de las condiciones de vida, así que, de manera general, podemos  decir que un caracol puede durar hasta 10 años y una babosa 2.

 

Ahora lo importante: como combatir a  los caracoles y babosas

¡¡La de métodos que hay!!, unos con mayor fortuna que otros… Os voy a contar unos cuantos que he recopilado para vosotros:

  1. Recogida manual sin muerte.

Cada vez hay más gente que no ve con buenos ojos, el eliminar animales sean cuales sean. Si tú, eres de esa idea, puedes  emplear diferentes cebos, para atraer a los caracoles y babosas en determinados puntos de tu huerta, sin ningún veneno que los mate. Simplemente, les pones de comer y te levantas bien temprano por la mañana para recoger manualmente  a nuestros queridos gasteropodos y, llevarlos a un lugar en el que puedan seguir viviendo sin comerse tus hortalizas.

Cebos que puedes utilizar:

  • Cerveza
  • Salvado de cereales
  • Mondas de naranja, mandarina, melón, sandía, patatas
  • un trapo humedecido con cerveza o leche.
  • Trozos de coles
  • Hojas de lechuga o apio

Si colocas el cebo en un lugar húmedo y sombrío es posible que aumentes la captura. Una teja, en la que debajo de ella se conserva mejor la humedad, puede ser un buen sitio para colocar tus cebos, coloca unas cuantas en lugares estratégicos, cerca de donde se están produciendo los ataques y por las mañanas tendrás tu cosecha…

 

  1. Método químico.

Hace décadas, se recomendaba una mezcla de salvado con metaldehído, un producto que de aquella se vendía en los comercios, en forma de tabletas, con el nombre de “Meta”, y que en esos tiempos se utilizaba como combustible en infiernillos, sustituyendo al alcohol.

Estas tabletas se trituraban y se mezclaban con el salvado a razón de 30 gramos de “Meta” por 500 gramos de salvado, se humedecían un poco y se ponían en montoncitos, llegando a aplicar hasta 60 kG por hectárea.

Hoy, diversas casas de fitosanitarios venden un producto ya preparado en gránulos, listo para esparcir en las zonas de cultivos. Tengo que decir, que de optar por esta opción, debes tener en cuenta que es un producto tóxico para los animales, perros y gatos, que se pueden sentir tentados a comérselo con consecuencias que pueden ser fatales. La ingestión de este producto en mamíferos, puede causar una fuerte depresión del sistema nervioso central, provocando convulsiones y movimientos involuntarios, taquicardia e incluso la muerte. Por ello si te decides a utilizarlo, tienes que tener un especial  cuidado si tienes mascotas, no dejar el producto a su alcance, ni en casa, ni en el jardín.

 

  1. Las trampas.

Hay muchísimos modelos de trampas caseras para atrapar a caracoles y babosas.  Todas ellas se basan en el uso de un cebo, que ya hablamos de ellos, y un recipiente en el que puedan entrar los bichos, pero no salir. Si no quieres hacerlo tú mismo, en nuestra tienda online te ofrezco una trampa de caracoles a buen precio que funciona de maravilla y que te va a durar muchos años…

caracoles y babosas

La trampa debes colocarla en un lugar horizontal, en una zona donde la hierba esté alta y que tu consideres que puede haber babosas. Como ves en la imagen, tiene como unos pozos en el interior que son para rellenarlos con cerveza, con o sin alcohol, sirven ambas y a esperar…Nuestros amigos se van a sentir atraídos por el olor de la cerveza, se meterán dentro de la trampa, donde se concentran los efluvios del líquido elemento y los confunde de tal manera que no encuentran la salida para finalmente caer en los pozos de donde no podrán escapar.  Cada cuatro o cinco días vacíala y límpiala bien con un chorro de agua.

 

  1. Método rápido y ecológico. Fosfato de Hierro

Si la plaga es muy importante, y te estás jugando un dinero con la producción de tus cultivos, vendemos un producto con un efecto radical, efectivo cien por cien y que está aceptado en agricultura ecológica. Se llama Ferramol antilimacos y puedes verlo en nuestra tienda online (realizamos envíos a cualquier punto de la península en 24/48 horas)

La gran ventaja de este producto es su efectividad y que no es tóxico para la fauna ni para tus mascotas, así que podrás utilizarlo sin miedo a que se intoxique tu perro, o se mueran erizos, sapos, pájaros, que como sabes son los depredadores naturales de los caracoles.

caracoles y limacos

El producto actúa de manera en que después de ser ingerido, provoca la falta de apetito del caracol, con lo que deja de comer hasta que se produce su muerte. Los gránulos del producto, con el tiempo se disuelven en el suelo convirtiéndose en  hierro y fosfato, nutrientes que ya se encuentran en la tierra de manera natural.

El plazo de seguridad es de cero días y está certificado para su uso en cultivo ecológico.

En el vivero lo utilizamos en ocasiones cuando realizamos semilleros y en los cultivos de coles que tenemos para dar de comer a nuestros cerdos y gallinas. El resultado es muy bueno y muy rápido, tengo perros y el metaldehído no es más efectivo y es peligroso para mis animales.

 

5.  Otras consideraciones preventivas

  • Una opción es instalar una valla específica para evitar la entrada de los caracoles
  • Los caracoles y babosas necesitan mucha humedad para mantener su actividad nocturna, si riegas por las mañanas en vez de por la noche, van a estar mucho menos agusto en tu terreno
  • Patos, erizos, pájaros, sapos, musarañas…son depredadores de nuestra plaga, todo lo que hagas a favor de ellos irá en contra de los caracoles. Evidentemente no se encuentran musarañas o erizos a la venta para poner en tu huerta, o al menos yo no lo he visto, pero si tienes cuidado de no emplear productos químicos que puedan perjudicarlos , es algo que tendrás ganado para que acudan en tu ayuda.
  • Cubrir el suelo con corteza molida u otro material que cuando se seca sea incómodo para el desplazamiento de nuestros moluscos terrestres, puede ayudar a mantenerlos a raya.
  • Airea la tierra de cuando en vez, para destruir los lugares en donde se guarecen por el día y para dejar las puestas de huevos a la intemperie.
  • Esparcir ceniza alrededor de los cultivos, mientras está seca es bastante efectiva como barrera.

 

 

El caracol como alimento

Se utiliza de manera tradicional en muchos países asiáticos y en Francia, también en algunas zonas de España, donde es habitual su recogida silvestre y la cría en granjas.

Gastronómicamente, tiene sus adeptos y sus detractores, yo particularmente, los he comido en varias ocasiones, incluso los he preparado en casa, y no lo considero ninguna maravilla, la verdad, los encuentro bastante insípidos y la gracia está en la salsa que le pongas.

Como alimento, es un poco pesado de digerir, bajo en grasas y con un buen contenido en proteínas, a destacar, que contiene todos los aminoácidos esenciales menos el triptófano, por lo que si los tienes como plaga en la huerta, una buena opción es comértelos!!, o bien dárselos a las gallinas o a los patos que se los van a comer de buen grado y va a ser un buen alimento para ellos. Si comparamos con la carne de ternera, ésta tiene un 20 % de proteinas y los caracoles un 16%. No está mal