La avispilla del castaño

La avispilla del castaño se acerca

Se ha creado una gran alarma por la progresión mundial de una plaga que afecta al castaño, Dryocosmus kuriphilus, avispilla del castaño. Esta plaga tiene su origen en China, desde donde se ha ido extendiendo a Japón en 1941, más adelante a Corea, EEUU y finalmente aterriza en Europa concretamente en Italia, en el año 2002. Desde este país, la plaga de la avispilla del castaño, ha ido apareciendo en diversos lugares de Europa, Eslovenia, Hungría, Suiza, Francia, República Checa, Alemania, Croacia, Holanda etc y como no podía ser de otra manera en un mundo globalizado como el actual, llegó a Cataluña en el año 2012. Por los últimos datos que tenemos, en 2014 ya se ha detectado en otras comunidades y es de esperar que tengamos que convivir con la avispilla en toda la península ibérica.

Ya hace unos años, la Unión Europea incluyó la avispilla en la lista A2, de la EPPO (Organización europea para la protección de las plantas), en consecuencia se le considera un organismo de cuarentena, esto quiere decir que hay restricciones para vender plantas de castaño a comunidades donde no existe la plaga, a todas luces, estas medidas han sido poco efectivas como demuestra la realidad actual.

la avispilla del castaño

Un poco de calma con la avispilla del castaño

Lo importante en estes momentos, no es un alarmismo exagerado, no se van a comer nuestros castaños en dos días y también hay que esperar a ver como evoluciona la plaga en diferentes zonas. Es posible, que no se desenvuelva de la misma manera en todos los climas y habrá años de menor intensidad, cuando la metereología se ponga en su contra.

Los que estáis plantando castaños, debéis conocer bien la plaga, para actuar en sus primeros momentos y evitar su extensión, además de comprar vuestros plantones a viveros debidamente autorizados y que están controlados por los correspondientes servicios de sanidad vegetal en toda España.

La avispilla del castaño, es un himenóptero perteneciente a la familia de los cinípidos, (avispas que provocan agallas en diversas especies vegetales). Los adultos, pueden llegar a medir 3 mm, son de color negro con las patas amarillentas.

Tienen una característica importante y es que, se reproducen por partenogénesis, es decir, no necesitan un macho para multiplicarse y de hecho, no se han visto nunca  individuos machos de ésta especie. Esto hace, que ciertos métodos de control  como las  feromonas,  no puedan ser empleados para combatir esta plaga.

Las hembras hacen su puesta en las yemas, en un número de tres a cinco huevos en cada una de ellas. Esto se realiza durante el verano y cada individua puede llegar a poner más de 100 huevos, lo que nos indica el potencial de crecimiento de la plaga si las condiciones ambientales le son favorable.  Más de una avispilla puede hacer su puesta en la misma yema por lo que se pueden concentrar en ésta hasta más de 20 huevos.

Una vez transcurridos de 30 a 40 días, aparecen las larvas en su primer estadio, que pasarán el invierno desarrollándose. Una vez que llega la primavera, las larvas segregan una serie de sustancias que provocan una fuerte reacción en el árbol, dando lugar a la formación de lo que conocemos como agallas, que son unos bultos en este caso, de medio a dos centímetros de diámetro y que se sitúan en las ramillas jóvenes, en el peciolo o en el nervio central de las hojas. Al principio, su color es verdoso, pasando después al rosado.

Los adultos salen al exterior agujereando la agalla y viven unos diez días que empleará en buscar nuevos lugares donde realizar su puesta.

Después las agallas se secan y pueden llegar a permanecer unidas al árbol 2 o más años.

Que podemos hacer con la avispilla

Una buena medida que podemos aplicar todos, en pequeñas plantaciones, es estar alerta en el mes de mayo para podar y quemar las ramas si ocurre que os aparecen las agallas, antes, mientras se desarrollan las larvas en el interior del árbol no vais a poder detectar nada.

En Italia ya hay cierta experiencia en el tratamiento de esta plaga y el método más eficaz es emplear un enemigo natural de la avispilla para que disminuya sus poblaciones a niveles tolerables, Torymus sinensis y otros.  En la Estación Fitopatológica do Areeiro, en Pontevedra ya están trabajando en ello y estamos seguros que habrá buenos resultados próximamente.

Puedes seguir plantando castaños, llevan milenios con nosotros ¿se van a ir ahora?