El Avellano, árbol frutal con sabrosos y nutritivos frutos, las avellanas.

Hay diferentes teorías, pero una de ellas sitúa el origen del avellano en Anatolia y Grecia. Por otro lado, muchos investigadores han afirmado que los griegos han sido los que más han contribuido a la expansión de su cultivo.

Durante cientos de años, en la antigüedad, el cultivo del avellano se ha limitado al mediterráneo y a la zona del Mar Negro. Desde esas zonas poco a poco se ha ido extendiendo su cultivo a otras partes del mundo como Australia, Estados Unidos o Sudafrica.

En España se tiene constancia de su cultivo en Tarragona y de exportaciones de avellanas desde los puertos de Barcelona y la misma Tarragona en los siglos XIV y XV.

Asturias también es una buena tierra para los avellanos, donde crecen de manera espontánea y desde donde también se han exportado avellanas en el siglo XIX.

Clima y Suelo que precisan los avellanos

El avellano es una planta adaptable a diferentes condiciones de clima y de suelo. Aún así, prefiere los climas fríos y una altitud media. No teme para nada al frío, ya que puede soportar temperaturas gélidas de hasta 15 grados bajo cero. Esto es así cuando la planta está en reposo, a diferencia del momento de la floración, donde las flores no deben sufrir temperaturas menores a 6 grados bajo cero para conservar su viabilidad.

Las exigencias de horas frío de los avellanos en términos generales se cifran entre 700 y 1.200 horas frío.

Cierta humedad ambiental le favorece para el crecimiento vegetativo, no así en el periodo de fecundación de las flores y formación de las avellanas, donde una menor humedad evita enfermedades por hongos.

El avellano se defiende bien en diferentes tipos de suelos, siendo una planta muy rústica y resistente. Debemos huir de suelos muy pesados, que se encharquen con facilidad o que no retengan nada de agua. 

Insistir sobre el tema del encharcamiento, la asfixia radicular puede ser un factor limitante para el cultivo del avellano.

No es exigente en cuanto a la fertilidad del suelo, aunque sea una tierra con pocos nutrientes, el avellano es capaz de buscarse su alimento. 

Polinización de los Avellanos

El avellano se poliniza en buena parte gracias al viento, es una planta anemófila, y se ve favorecido por los años en los que el viento es protagonista.