Cedro del Himalaya Pendular - Cedrus deodara "Pendula"
Marca: Plantamus®
Descripción
El Cedrus deodara Pendula es una planta conífera arbórea y de porte pendulado, conocido habitualmente como cedro del Himalaya pendular.
Marca: Plantamus®
El Cedrus deodara Pendula es una planta conífera arbórea y de porte pendulado, conocido habitualmente como cedro del Himalaya pendular.
El Cedrus deodara ‘Pendula’ es una conífera perenne de porte llorón, con ramas largas y flexibles que caen formando una silueta escultural. Cada ejemplar desarrolla una forma ligeramente diferente, por lo que resulta perfecto para crear un punto focal exclusivo en jardines, rocallas amplias y zonas de entrada.
El cedro del Himalaya Pendula destaca por su crecimiento irregular y sus ramas arqueadas y colgantes. Conserva durante todo el año sus acículas verdes, ligeramente azuladas, suaves y agrupadas alrededor de los tallos.
A diferencia del cedro del Himalaya común, esta variedad no desarrolla de forma natural una copa piramidal alta.
Sin tutor, puede extenderse horizontalmente y formar una masa amplia y rastrera.
Prefiere una ubicación de pleno sol, aunque puede soportar una ligera semisombra. Una buena iluminación favorece un crecimiento más compacto y una coloración más uniforme.
El Cedrus deodara ‘Pendula’ es una conífera resistente al frío aunque los ejemplares jóvenes son más sensibles a las heladas tardías, al viento frío y a la acumulación de nieve sobre las ramas colgantes.
Puede cultivarse en jardines costeros protegidos, pero no se considera una conífera especialmente tolerante a la salinidad.
Se adapta a suelos arcillosos, arenosos, calizos o francos siempre que tengan buen drenaje. Tolera terrenos ácidos, neutros y ligeramente alcalinos.
No debe plantarse en zonas que permanezcan encharcadas, porque el exceso de humedad alrededor de las raíces puede favorecer la aparición de podredumbres.
Durante los dos primeros años necesita riegos regulares para desarrollar un sistema radicular profundo.
Una vez establecido soporta periodos moderados de sequía, aunque crecerá mejor con cierta humedad durante primavera y verano.
Puede aplicarse a finales del invierno o comienzos de primavera un abono equilibrado para árboles y coníferas.
No necesita una poda regular. Basta con retirar ramas secas, dañadas o mal orientadas.
Su forma debe contemplarse desde cierta distancia. Es preferible acompañarlo con plantas bajas que no oculten sus ramas colgantes.