Diospyros kaki "Isahaya" - caqui Isahaya, árbol frutal de kaki no astringente.
Está injertado sobre patrón Diospyros virginiana, un portainjerto muy valorado por aportar mayor rusticidad, vigor y adaptación al terreno. Este patrón favorece un buen sistema radicular, mejora la resistencia al frío frente a otros patrones más sensibles y ayuda a la planta a establecerse mejor en suelos variados, siempre que tengan buen drenaje.
Características de la planta de Kaki Isahaya
Crecimiento y vegetación:
El Kaki Isahaya es un frutal caducifolio de crecimiento moderado. Durante el invierno pierde la hoja, brota en primavera y desarrolla una copa redondeada.
En condiciones adecuadas, el este árbol de kaki puede alcanzar aproximadamente 4 a 6 metros de altura adulta, con una anchura de copa de unos 3 a 5 metros.
Fruto no astringente, de buen calibre y maduración tardía:
El Kaki Isahaya es una variedad de tipo PCNA, produce frutos no astringentes, por lo que pueden consumirse con la pulpa más firme, sin necesidad de esperar a que estén completamente blandos como ocurre con las variedades astringentes.
Su fruto es dulce en madurez y resulta muy cómodo para consumo en fresco, ya que permite disfrutarlo con una textura más consistente, siendo este fruto de tamaño medio-grande, redondeado y ligeramente achatado, de color anaranjado en madurez.
Presenta una maduración comercial media hacia el 12 de noviembre, siendo una variedad más tardía que el kaki "Rojo Brillante".
Dónde plantar un Kaki Isahaya
Orientación solar recomendada:
La mejor orientación para el Kaki Isahaya es a pleno sol.
Puede tolerar algo de semisombra, pero para una buena floración, maduración del fruto y desarrollo equilibrado, lo ideal es plantarlo en una zona con mínimo 6 horas de sol directo al día.
En zonas muy calurosas del interior, puede agradecer una ubicación donde reciba sol abundante pero no quede sometido a calor extremo reflejado contra muros o pavimentos.
Rusticidad:
El kaki es un frutal bastante resistente una vez adulto, aunque los ejemplares jóvenes conviene protegerlos durante los primeros inviernos si hay heladas intensas.
El Kaki Isahaya puede tolerar aproximadamente temperaturas mínimas de -10 ºC a -15 ºC cuando está bien establecido y en reposo invernal.
Tolera bien el calor estival si dispone de humedad regular en el suelo. Puede soportar temperaturas altas de verano, incluso por encima de 35 ºC, siempre que no sufra sequía prolongada ni esté plantado en un terreno demasiado seco o compacto.
Suelo, riego y abonado:
Antes de plantar, recomendamos mejorar el terreno con compost, mantillo o sustrato de calidad, especialmente si el suelo es pobre o muy compacto.
Necesita un suelo fértil y rico en materia orgánica, profundo para que sus raíces se desarrollen adecuadamente, con buen drenaje y un pH ligeramente ácido a neutro.
Evita tanto la sequía extrema como el encharcamiento. Es mejor realizar riegos profundos y espaciados que mojar superficialmente todos los días.
Aporta abono orgánico al final del invierno o inicio de primavera. En época de crecimiento, puede complementarse con un fertilizante equilibrado para frutales, especialmente si el árbol está en suelo pobre o en cultivo intensivo.
Cultivo y mantenimiento:
Se recomienda dejar al menos 3 a 4 metros de distancia respecto a muros, piscinas, pavimentos o construcciones. Esta separación permite que el árbol crezca mejor, facilita la poda y reduce riesgos futuros.
El mantenimiento del kaki es sencillo. Durante los primeros años conviene realizar una poda de formación para crear una estructura equilibrada y aireada.
Después, basta con retirar ramas secas, cruzadas o mal orientadas. No necesita podas fuertes cada año, y de hecho es mejor evitar cortes excesivos que puedan debilitar el árbol o reducir la producción.
La mejor época de poda suele ser el invierno, cuando el árbol está en reposo vegetativo.
Usos en jardín y huerto
Ideal para huertos, jardines soleados, finca, bien como ejemplar aislado como para zonas de frutales variados.