Árboles de aguacate "Reed" - Persea americana ‘Reed’
El aguacate Reed destaca por su porte vigoroso, su buena calidad de fruto y su maduración más tardía que otras variedades habituales.
Características del Aguacate Reed
Fruto del Persea americana Reed:
El fruto del Reed es de tamaño grande, redondeado y con piel verde incluso en maduración. Su piel es relativamente gruesa, lo que ayuda a proteger el fruto, y su pulpa es cremosa, con buen rendimiento y sabor suave.
Altura y desarrollo adulto:
El árbol de aguacate Reed puede alcanzar aproximadamente 4-6 metros de altura en condiciones favorables.
Tiene crecimiento vigoroso y copa bastante densa, por lo que conviene dejarle espacio suficiente para desarrollarse.
Se recomienda plantarlo a varios metros de construcciones, muros o pavimentos, no tanto por agresividad de raíz, sino para que pueda desarrollarse bien y recibir luz suficiente.
Floración y polinización:
El Aguacate Reed es una variedad de floración tipo A. Aunque puede producir frutos por sí mismo en determinadas condiciones, se recomienda combinarlo con una variedad de floración tipo B, como Bacon o Fuerte, para mejorar la polinización y aumentar la producción.
Cómo cultivar Aguacate Reed
Ubicación y orientación:
Planta el Aguacate Reed en una zona soleada, cálida y protegida del viento frío. La mejor orientación es sur, sureste o suroeste, especialmente en zonas del norte o interior de España.
En climas costeros suaves puede adaptarse muy bien, siempre que el suelo no se encharque y no reciba vientos salinos directos de forma intensa.
Temperaturas y resistencia al frío:
El aguacate Reed necesita climas suaves, sin heladas fuertes. Puede tolerar bajadas puntuales cercanas a -2 ºC o -3 ºC si el árbol está bien establecido y protegido, pero los ejemplares jóvenes son más sensibles.
En zonas frías, es recomendable plantarlo junto a un muro soleado, en una zona resguardada o protegerlo durante los primeros inviernos.
Suelo y riego:
Necesita suelos fértiles, ligeros y muy bien drenados. El aguacate no tolera el encharcamiento, por lo que es importante evitar terrenos pesados donde el agua quede retenida.
El riego debe ser regular, sobre todo en primavera y verano, manteniendo cierta humedad en el suelo, pero sin excesos. En maceta o suelos arenosos necesitará riegos más frecuentes.
Abonado:
Durante la brotación y el crecimiento activo conviene aplicar un abono equilibrado rico en materia orgánica.
En primavera y verano se puede reforzar con fertilizantes para frutales, evitando excesos de nitrógeno que provoquen mucho crecimiento verde y poca floración.
Un acolchado con materia orgánica ayuda a conservar la humedad y mejorar el suelo.
Usos recomendados
Huertos, jardines o plantaciones combinadas.