Citrus x sinensis "Barberina" - Naranjo Barberina: árbol de cítrico.
El Naranjo Barberina es una variedad valenciana de maduración tardía, muy vigorosa y productiva, apreciada por sus naranjas de gran calibre, abundante zumo y ausencia casi total de semillas. Es una opción excelente para huertos y jardines en zonas de clima suave.
Características del Naranjo Barberina
Naranjas grandes, jugosas y prácticamente sin semillas
Sus frutos pesan aproximadamente entre 190 y 230 gramos y contienen alrededor de un 50-55 % de zumo. Son naranjas de forma redondeada ligeramente alargada, con corteza fina y color naranja intenso.
Variedad tardía derivada de Valencia Late
La Barberina procede de una derivación del Naranjo Valencia Late. Puede recolectarse antes que otras variedades del grupo Valencia debido a su menor acidez y conserva bien los frutos en el árbol.
Árbol vigoroso y sin espinas
Forma un naranjo de crecimiento fuerte, hojas grandes de color verde oscuro y ramas sin espinas. Es una variedad autofértil, por lo que puede fructificar plantado como ejemplar único, aunque puede presentar alternancia entre campañas más y menos productivas.
Cultivo y cuidados del Naranjo Barberina
Orientación y exposición solar
Debe plantarse a pleno sol, preferiblemente con orientación sur, sureste o suroeste. Necesita al menos seis horas de luz directa para florecer, madurar correctamente y desarrollar frutos de calidad.
Temperaturas y resistencia al frío
Prefiere climas cálidos y suaves. Tolera de forma puntual temperaturas cercanas a –3 °C cuando el árbol es adulto y está bien aclimatado, aunque las heladas prolongadas pueden causar daños.
Con riego suficiente puede soportar temperaturas superiores a 35 °C, pero el calor extremo y el viento seco pueden afectar a la floración y al cuajado.
Altura adulta
Plantado en suelo puede alcanzar aproximadamente entre 4 y 6 metros de altura y entre 3 y 5 metros de anchura. Mediante poda puede mantenerse en dimensiones más reducidas para facilitar la cosecha.
Suelo y riego
Prefiere suelos fértiles, profundos y bien drenados. No tolera los encharcamientos prolongados. El riego debe ser regular, especialmente durante la floración, el cuajado y el engorde de las naranjas.
Salinidad y cultivo cerca del mar
Su tolerancia a la salinidad es baja o moderada. Puede cultivarse cerca de la costa si está protegido del viento marino directo, pero no se recomienda para primera línea de mar ni para zonas regadas habitualmente con agua salina.